La Union Hace La Fuerza

Argentinos de Cara al Futuro

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Muchísimos periodistas, escritores y “opinologos” ya han escrito ensayos serios y concienzudos sobre la elección en Argentina.

Lo que quiero destacar, es que esta elección, por cierto con un resultado único de ballotage, desplegó por primera vez un escenario que no tuvimos desde 1994, cuando se instauró este sistema de origen francés, con el Pacto de Olivos.

Tanto mintieron en las encuestas, tanto mintieron a sus seguidores, que terminaron creyéndoselo ellos mismos. Pusieron a un impresentable como Aníbal Fernández, sospechado de ser un jefe del narcotráfico, para luchar por una provincia tan poderosa como Buenos Aires.

Esta experiencia tiene que servirnos a los argentinos para darnos cuenta de varias cosas. Por empezar, si el emperador esta desnudo, todos lo vemos desnudo. No se pueden inventar encuestas y cifras y pretender tapar el sol con la mano. Por otra parte, el pueblo nunca debe ser subestimado. Aquellas personas (varias de las cuales son mis “amigas” en las redes sociales) que estaban subidas al caballo del partido del poder y que “sobraban” a los demás, poniendo por ejemplo fotos trucadas de candidatos opositores que partían del país tras su derrota, se han llamado a un doloroso silencio. Personajes tan patéticos como Víctor Hugo Morales, cuyas lapidarias criticas a los dineros mal habidos de los Kirchner se convirtieron de la noche a la mañana en una defensa a capa y espada de lo indefendible, son personajes que ya no deberían tener cabida en la política o en los medios nacionales. Los trabajadores del canal más oficialista, no solo ignoraron la ley que no permite dar datos antes de cierta hora, sino que tiraron al aire cifras que sacaron de una galera mágica y que no correspondían a ninguna realidad posible, aportando la última pala de tierra a las tumbas de sus carreras como supuestos periodistas.
La lamentable orden de la mala perdedora de la presidenta, que ante su imposibilidad de controlar lo incontrolable, se vengó de la decisión de un pueblo que ya no besa sus pies, tanto por decreto como por miedo, prohibiendo que se dieran las cifras oficiales. Una mujer que se ha caracterizado por hablar sin parar, utilizando la cadena nacional a su voluntad, se ha callado en todas las ocasiones que requerían su palabra: las elecciones, la tragedia de Once, las mortales inundaciones de la Provincia de Buenos Aires…
Ahora ha llegado el cambio. El hombre de la varita mágica, que es Sergio Massa, deberá tomar una decisión: ¿quiere ayudar a continuar con el legado de Cristina o quiere formar parte de un nuevo futuro?
Scioli por su parte deberá empujar a la presidenta lo más lejos posible si no quiere quedar pegado a un legado con punto final.
Los planes sociales y la manutención de millones de personas que no trabajan porque el estado los mantiene, deberán transformarse en trabajo y educación para millones, si se quiere que este maravilloso país progrese y llegue a alcanzar su potencial.
Macri mientras tanto, si sale elegido presidente, deberá mantener un nivel de humildad y un ritmo de trabajo febril, para luchar contra legisladores que harán lo posible por no ayudarlo y que aun seguirán sentados en sus bancas por un largo rato, si es que quiere lograr resultados. Recordemos que los dos últimos presidentes no peronistas desde el fin de la dictadura debieron abandonar el barco antes de lo previsto.
Si todo sale como parece ser la tendencia actual, la mercadería que encargaron para regalar los del Frente para la Victoria, que decía Scioli Presidente en camisetas y gorras naranja, van a tener que encontrar un nuevo uso.

Una Noche que Cambió la Política Argentina

MS
Tal vez anoche haya cambiado sustancialmente la política argentina. Fue el resultado que anhelaba Mauricio Macri y el que no quería Daniel Scioli. Macri logró al final del día mucho más que lo que se había propuesto. El ballottage es, a su vez, un desafío riesgoso para el candidato oficialista cuando una mayoría social pide, con menor o mayor intensidad, un cambio político después de 12 años de kirchnerismo. Si bien Scioli se impuso anoche por una escasa diferencia, Macri ganó ampliamente en el terreno de las expectativas.

Un Scioli encerrado en la misma celda electoral que Cristina Kirchner, Carlos Zannini y Aníbal Fernández no podía dar un buen resultado. Scioli, que siempre fue la cara amable del kirchnerismo, terminó arrastrado hacia abajo más por las compañías que tuvo que por su propia candidatura. Y él no supo, también es cierto, marcar con más claridad las diferencias, que existen entre él y esos laderos que nunca lo dejaron solo.

Cristina Kirchner rumiaba anoche en Olivos que ella había sacado hace cuatro años casi 20 puntos porcentuales más que sus candidatos de ahora. Inútiles. Es injusta, aun cuando es cierto que se registró esa monumental caída de votos del oficialismo. En 2011 ella contaba con la solidaridad social por su reciente viudez, la economía volvía a crecer después de la recesión de 2009 y al frente sólo tenía una enorme fragmentación opositora. Ahora la economía no crece desde 2012, la Presidenta incumplió todas las promesas de su última campaña presidencial y, encima, una parte importante de la oposición encontró una fórmula de unidad que la convirtió en competitiva. El hartazgo social con el kirchnerismo se hizo sentir ayer de manera notable.

Lo peor fue la reacción de Cristina. Nunca imaginó el tamaño de la caída de la víspera. Reaccionó como suele hacerlo ella: con arbitrariedad y venganza. Ordenó que no se dieran los datos oficiales hasta que ella dispusiera lo contrario. La mayoría de esos datos del escrutinio estaban en poder de la autoridad electoral desde las 21. Nadie debía enterarse de nada hasta que ella ordenara otra cosa. Muchos argentinos se fueron a dormir sin saber si había un presidente nuevo o una segunda ronda electoral. La decisión presidencial dice muchas cosas sobre su módico sentido de los valores democráticos. El sistema electoral demostró ayer que, aun con sus obsolescencias, puede funcionar. Lo que no puede funcionar es un sistema electoral controlado directamente por el gobierno y sus antojos políticos.

LeerNota Completa de Joaquin Morales Sola:http://www.lanacion.com.ar/1839850-una-noche-que-cambio-la-politica-argentina

Sobre Las Elecciones En Argentina 2015